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The Pope is Coming, the Pope is Coming!

It’s happening.  Pope Francis will be in the United States in just a few short weeks. The Pope is expected to address the United Nations in New York City, make a speech before Congress in Washington D.C. and RGC Aug 2015_Page_2_Image_0003speak to the world from Philadelphia.  (Mark my words, you will be sick of the phrase, “City of Brotherly Love” by the time the trip is over.)  And who gets to go?  This girl!  Ok, me and 1.6 million others but still…

A delegation from the Diocese of El Paso will also be in attendance.  We fly out on the 22nd and return about a week later. On paper, the trip is a logistical nightmare.  You figure hotels will be sold out or near capacity.  Restaurants will be full and public transportation will be CRAZY!  Still … it’s the POPE!  And his rock star status is hard to ignore.

I get to go as part of my job (what a perk!)  But what makes someone want to see the leader of the Catholic Church?  I remember my grandparents did it when Pope John Paul II visited San Antonio in 1987. I was a teenager and remember seeing the video on the nightly news.  I couldn’t image my grandparents in a crowd of 350,000 people.  Puhleeze, my Grandpa Joe didn’t even like waiting in long lines at The Popular!  But they came back just fired up, especially my grandmother. Grandma Cleo brought back a beautiful baby blue crystal rosary that hung from the headboard of her bed.  When she died, I inherited it. She said it was blessed by the Pope (don’t know if that’s true) and in that spot between the first “Glory Be” and the first “Our Father” is a clear container that used to have holy water. This is one of my most precious possessions because it’s a great reminder to me of where I come from – not just in my family but in my faith.

I’ve been interviewing people who are going on our trip and they all have different reasons for going.  For some, it’s catechesis.  For others, it’s a chance to experience something unique. Me? I’ve said before, I’m a people watcher.  I want to see what everyone else is getting out of the experience.  And I hope (pray?) it gives me a chance to draw something from it as my Grandma Cleo did. She was always a strong Catholic woman, never strayed from the church.  I can’t say the same.

And so, I head to Philly with the expectation of coming back with great stories for you to read in the Rio Grande Catholic, videos on our El Paso delegation on our YouTube channel.  And on a personal note, maybe, just maybe, I can come back with a touch of Grandma. Who knew that Pope Francis could do that too?!

¡Ya viene el Papa, ya viene el Papa!

-Traducción por Martha Marmolejo

Está sucediendo. El Papa Francisco estará en los Estados Unidos en tan sólo unas pocas semanas. Se espera que el Papa haga frente a las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York, que pronuncie un discursoRGC Aug 2015_Page_2_Image_0003 ante el Congreso en Washington DC y que hable al mundo desde Filadelfia. (Recuerde mis palabras, usted estará harto de la frase, “Ciudad del Amor Fraternal” en el momento en que el viaje termine.) Y ¿quién va a ir? ¡Esta chica! Ok, yo y 1,6 millones de otras personas, pero aun así…

Una delegación de la Diócesis de El Paso también estará presente. Volaremos el día 22 y regresamos una semana más tarde. En  papel, el viaje es una pesadilla logística. Usted calcula que los hoteles se agotaran y estarán cerca de su capacidad. Los restaurantes estarán llenos de gente y el ¡transporte público se volverá LOCO!  Aun así… es el ¡PAPA! Y su estatus de estrella de rock es difícil de ignorar.

Yo tengo la oportunidad de ir como parte de mi trabajo (¡lo que es una ventaja!) Pero, ¿qué es lo que hace que alguien quiera ver al líder de la Iglesia Católica? Recuerdo que  mis abuelos lo hicieron cuando el Papa Juan Pablo II visitó San Antonio en 1987. Yo era una adolescente y recuerdo haber visto el video en el noticiero de la noche. No podía imaginarme a mis abuelos en una multitud de 350.000 personas. ¡Por favorrrrrr!, a mi abuelo Joe, ¡ni siquiera le gustaba esperar en las largas colas de la tienda La Popular! Pero volvieron simplemente encendidos, sobre todo mi abuela. Mi abuela Cleo, volvió con un hermoso rosario de cristal, azul bebé, que colgó de la cabecera de su cama. Cuando ella murió, yo lo heredé. Ella decía que fue bendecida por el Papa (no sé si eso fue cierto), y en ese punto, entre el primer “Gloria” y el primer “Padre Nuestro” se encuentra un contenedor claro que solía tener agua bendita. Esta es una de mis posesiones más preciadas, porque para mí, es un gran recordatorio de dónde vengo – no sólo en mi familia, pero en mi fe.

He estado entrevistando a personas que irán en nuestro viaje y todos ellos tienen diferentes razones para ir. Para algunos, es la catequesis. Para otros, es una oportunidad de experimentar algo único. ¿Yo? Lo he dicho antes, soy un observador de la gente. Quiero ver lo que todo el mundo obtiene de esta experiencia. Y espero (¿orar?) Me da la oportunidad de sacar algo de la oración, como lo hizo con mi abuela Cleo. Ella siempre tuvo una fuerte fe Católica, nunca se alejó de la iglesia. No puedo decir lo mismo.

Y así, me dirijo a Filadelfia con la gran expectativa de volver con grandes historias para que ustedes lean en el Periódico Rio Grande Católico y videos de nuestra delegación de El Paso para nuestro canal de YouTube. Y en lo personal, tal vez… sólo tal vez, pueda volver con un roce de lo que experimentó la abuela. ¡¿Quién sabe si el Papa Francisco pueda hacer eso también?!

Saber Educar Bien

Parece que los moviles que rigen nuestra maximas aspiraciones hoy se pudiera resumir en esta frase: “Minimo esfuerzo, maximo placer…”. Todo ha llegado a ser demasiado facil para la mayoria de nosotros. Y comofrwilson decia el Dr. Alexis Carriel: “Los placeres han llegado a ser el grito nacional, nuestro principal interes es divertirnos; la vida perfecta, desde el punto de vista de la mayoria de los jovenes o adultos es la comodidad y en entretenimiento. Ese modo indolente e indisciplinado de vivir a minado nuestro vigor individual, ha puesto en peligro nuestra democracia… necesitamos urgentemente una nueva dosis de disciplina, moralidad e inteligencia”. Naturalmente que debe haber para todos una cantidad razonable de placer. Dios asi lo quiere. Pero debemos recordar que estamos aqui por corto tiempo y con el fin de prepararnos para la eternidad. Cuando se haya arraigado esa idea las dificultades se resolveran con mayor facilidad.

Las familias se ven cada dia mas preocupadas de dar a sus hijos una intruccion que los lleve a asegurarse una estabilidad economica pero en una instruccion laica, que prescinde de los valores espirituales y morales como si estos hubieran pasado de moda. Olvidan que son los fundamentos de toda civilizacion. Es de la mayor importancia la educacion moral porque si recibe el hombre solo una educacion intelectual, se convierte en el ser mas desenfrenado y cruel. Los principios y las normas morales los ensena la religion, por eso sin religion ni el individuo ni la sociedad pueden ser buenos.

Es preciso escoger que camino seguir en la educacion de los hijos. Lady Huntington relata en sus memorias, que en una ocasion el famoso banquero Rothschild, fue su huespeded durante una cena. En el curso de la conversacion, menciono lo dificil que le habia sido subir a la cuspide del exito, luego dijo: “Mi unica meta en la vida ahora es educar tan tambien  a mis hijos que puedan perpetuar el exito que yo he logrado”. Espero, dijo Lady Huntington, “que tambien tenga tiempo de prepararlos para la vida eterna”. “Eso si que no”. Dijo con toda seriedad el gran hombre. “No me conviene decirles una sola palabra respeto de otra vida. Dividiria sus energias y distraeria su atencion”. Los mas alto y grandes logros de la humanidad, han sido movidos por ideales religiosos.

Una educacion que nos ensena a vivir es la que necesitamos: centrada en la intreguidad del ser humano; basada en valores mas que en prohibiciones, en convicciones, mas que en normas. Ensenar buenos habitos con base en el ejemplo, la motivacion y el amor que se vive y experimenta en la familia. Educar con la verdad, promover la convivencia pacifica, la justicia social y la tolerancia. Abierta a las relaciones con Dios, con los demas y con la naturaleza. Concer y saber que todos tenemos derechos y deberes que debemos atender.

Se habla mucho de los deberes de los padres y poco de los deberes de los hijos. Hay muchos hijos desagradecidos. Se olvidan tantos sacrificios, cuidado y dedicacion de sus padres. Ningun padre le cobra la crianza a sus hijos, solo desean que cuando sean padres cuiden y eduquen a sus hijos. El buen hijo practica con sus padres lo que dice la plegaria de la paz de San Francisco: se esfuerzan por comprender antes que por ser comprendidos, por consolar antes de ser consolados, por amar, antes de ser amados. El buen hijo es “corresponsable” en la marcha del hogar. No vive solo para recibir, porque sabe dar y darse. Que bueno que des a tus padres en vida ese amor que tantos se lamentan de no haber brindado, y que despues manifistan sobre una tumba!. Piensa cuanto le agradaria oirlo !

Muchos padres de familia han pedido el control en la educacion de sus hijos y se lamentan a todas horas. Nadie abusa de nosotros sin nuestro consentimiento. Si no te respetan es porque no te das a respetar; te gritan porque te dejas gritar; te maltratan porque te dejas maltratar… Muchos sufrimientos se evitarian aquellos padres de familia que son alcahuetes y se dejan chantajear por los hijos. Hay mamas que se creen buenas madres y enrealidad son complices de las fallas de “ninos adultos” dependiente de su proteccion.

El afecto no ecluye la correpcion, ante la exige. amar a un hijo no es dejar que haga lo que quiera. Se equivocan los que exageran los mimos o aquellos que son infexibles y niega el carino. Educar es armonizar el afecto con la disciplina. Como puede educar quien no tiene armonia interior? a los ninos hay que educarlos en un clima de aprecio, respeto, confianza y comprension. Ese clima amoroso el nino acepta limites y ademas los necesita. Quien no respeta las reglas, no respeta la ley y terminara perdiendo su libertad de adulto (carcel). Corrige al nino hoy para que manana no castiguen al adulto.

Hoy tres libros en la Biblia muy recomendables para la educacion de los hijos: Proverbios, Sabiduria y Eclesiastes. Que el Espiritu Santo les ilumine con la sabiduria para educar bien a sus hijos y que con el tiempo sean corona de alegria a ver su buena obra cumplida en un hijo o hija bien educado.
Bendiciones !

Created in God’s image

What exactly does it mean to be created in the image and likeness of God? As a child, I accepted this Bible quote in a literal sense. But looking around, I saw people who looked very different.  And what about the janetchild who was born without arms? What about the person who was blind? Were they not made in God’s image?

Is it the fact that we have hands and feet in the same way that Jesus had hands and feet? Or is it that we are meant to use those hands to serve others as Jesus did? Are we meant to walk beside someone who needs our support and to lead others to a good life just as God helped Moses lead the Israelites to the Promised Land? Are we meant to see past age, gender or skin color so that we can see the real person inside the skin and bones in order to understand the goodness that dwells within?

We are created in the image of God with eyes to see, hands to help, feet to walk, and a heart to love. Recently, I watched a father showing his young daughter this lesson in church. Holding her close, he pointed to the altar and whispered what the priest was doing during the Mass. In this way, he taught her that while there is much to see, she can focus on what is good and what she will choose to look for in life. Glancing toward his pregnant wife, he pulled a bottle of water from his daughter’s diaper bag and handed it to his little girl with a few whispered instructions. The child carefully tiptoed away and, with a smile as big as sunshine, she handed the water to her mother and then patted her mother’s tummy. I couldn’t hear the words the little one spoke, but everyone around that family knew that she was talking to her new baby brother or sister. No one who had eyes to see or a mind that was open to love could deny that two precious human children lived within that family, and a congregation of adults witnessed a lesson of love and caring for all of God’s children.

The disciples listened to every word Jesus spoke. In the same way, every word we speak sows seeds in the minds of those around us. Are we sowing seeds of kindness and respect for others are do we sow weeds that choke out the goodness in the hearts of those who hear our words?

Throngs of people followed Jesus as He taught them on the hillsides. Do we lead people toward a future of life and hope or toward sadness and empty promises?

Jesus washed His disciples’ feet – feet that were dusty from walking on unpaved streets and that may not have been bathed for days. Do we shirk the opportunities to help those who we might consider to be stinky and dirty or do we perform miracles with the simple touch of a caring hand willing to help someone in need?

Is it our outward appearance or are we created to be similar to God in what we do and how we see or treat others? We must work toward becoming more like Him. God is love and we, too, must love all of His children – young, old and those waiting to be born.

La diversidad una marca divina

La diversidad es una marca divina. Los hombres siempre hemos tenido miedo de las diferencias y buscamos uniformar. Perdiendo asi muchas riquezas. En cada ser humano nacen asombrosas posibilidades, parafrwilson bien de todos, porque todos los seres humanos tenemos talentos y capacidad, para contribuir a un mundo mejor. Muchos conflictos familiares o sociales se encienden al pretender imponer la uniformidad y acallar al que piensa distinto.

Necesitamos aprender a construir la unidad en la diversidad, lo cual es el fruto de un profundo respeto. Reconocer y aceptar que la diversidad nos la da Dios, para que apreciermos la riqueza y hermosura de sus obras; que siendo diferentes nos complementa y nos sirven para convivir y recrear todo lo que Dios nos da. La diversidad la encontramos en nuestro  hogar, en los hermanos, en la forma de vivir nuestra misma fe, en los trabajos, en las diversas profesiones y acupaciones, en la politica, en el tejido social – en el que vivimos. Cuanto aceptamos que los otros no tienen que vivir, pensar y hacer lo mismo que tu haces, estas vencieno tu egoismo, con un amor tolerante. Al valorar opiniones contrarias te enriqueces y descubres facestas que no ve el intransigente. La riqueza de una relacion, esta mas en las diferencias que en las coincidencias. Muchas parejas han sido felices por incompatibles; aunque para otros esta es la razon mas comun para separarse.

Valorar las diferencias, es buena medida en el arte de la convivencia fraterna. Cuantas paz hay en un hogar en el que nadie hace al otro lo que no quiere que le hagan a el. Que armonia reina en un hogar en el que nadie impone a los demas su estilo de vida. Son incontables los buenos frutos que recogemos al fortalecer mas y mas la riqueza de la diversidad. Como hizo la mama que cuando su hija se fue a vivir con el novio, ni la echo de la casa ni le quito el habla. Eso era lo que le aconsejaban. Pero ella la siguio tratando con carino y un profundo respeto. Anos despues su hija le dio en su cumpleanos esta sorpresa: la invito a una fiesta que resulto ser su boda en el templo. Respetar es valorar las diferencias. Respetar es no ser inflexibles y aceptar que la paz se vive en la diversidad y no en la uniformidad. Todos los padres desean que sus hijos hagan las cosas bien, correcta y como les han ensenado pero aun de los errores podemos aprender es uno de los mejores medios para mejor y vivir mejor. En la vida todos nos equivocamos, pero es definitivo aprender a manejar el error. Todos podemos educarnos en el manejo positivo de los errores propios y ajenos. Eso es saber vivir sin un perfeccionismo que tensiona y lejos de un pesimismo que frena.

Todos necesitamos valorar las diferencias y fortalecer las coincidencias. La cancion de Gloria Estefan, “Hablemos el mismo idioma”, no es solo para que se unan los hispanos; es para que todos vivamos como hermanos. Vale la pena meditar este mensaje: “ A pesar de las diferencias que solemos buscar, respiramos el mismo aire, despertamos al mismo sol, nos alumbra la misma luna, necesitamos sentir amor”. Todos podemos hablar el mismo idioma del amor, el idioma de la comprension y la hermandad, segun la cancion.

“Tanto tiempo que hemos perdido por discutir  diferencias que entre nosotros no deben existir; son colores de un arco iris, son acordes de un mismo son… Las palabras se hacen fronteras cuando no salen del corazon”.  Estamos llamados a crear armonia.Tu mision es sublime: Crear unidad en la diversidad. Repeta a los que piensan distivo y vive de otro modo. Aleja los conflictos y los odios con el poder de la bondad y la comprension. Aplica en tus relaciones el secreto de Dios que en las diferencia, no crea problemas sino riquezas en la diversidad. Aprende a trabajar con todos los colores, con todos los materiales, con todas las notas musicales, con todas las personas en sus mas variadas formas de pensar. Eres un creador de armonia cuando amas e imitas al Creador: Autor y amigo de las diferencias, diversidad y Padre Universal de todos.!!!

Pope Francis: “The family today is in need of a miracle”

What defines us more than any other detail of our personality? Some would say it is what we do or where we work; after all, that’s the first question we ask when we meet someone new. Other people, unfortunately, janetare more interested in our social standing, our wealth or lack of it, which they feel determines our worth in society, or at least in their eyes. But, in reality, the defining aspect of each person is family. It is family that molds us into who we are and how we react in different situations. Family is the roots that keep us grounded, and the support of family allows us to branch out, to stretch ourselves, and reach our goals, our dreams and our potential.

In his recent visit to South America as well as in his weekly general audiences in Rome, Pope Francis explored the depth and wonder of the human family so that we might understand and appreciate this essential building block of society.

In Ecuador, Pope Francis honored the family unit as “the nearest hospital, the first school for the young, the best home for the elderly.” In referring to the family as “social capital” that “cannot be replaced by other institutions,” the Pope called on both governments and individuals to assist and strengthen the family unit. He emphasized that helping the family is not like making a donation or giving to charity but should be considered a “social debt” owed to the family which would, in turn, strengthen society as a whole. He cautioned that problems, such as monetary or health issues, can deprive families of their tenderness or sense of unity but with prayer those difficulties can be turned into miracles. In his request for prayer, the Pope said, “The family today is in need of a miracle.” Who, better than the family, can produce miracles through prayer and the love that binds us together?

Although he spoke directly to the people of Ecuador, his message is relevant for the entire world as he urged the crowds of eager people, “May you never lose the ability to protect what is small and simple, to care for your children and your elderly who are the memory of your people, to have confidence in the young.”
Every person at every age and stage of development is valuable. In Bolivia Pope Francis condemned the idea that some people are more valuable than others. A price tag cannot be placed on human beings, whether they are very young or elderly, rich or considered unproductive in our materialistic civilization. The Pope reminded his listeners that “Jesus never detracts from the dignity of anyone, no matter how little they possess or seem capable of contributing.” Stating that people are not to be “discarded” even in today’s “throwaway” society, Pope Francis pronounced, “The greatest wealth of a society is measured by the lives of its people.”

Pope Francis proclaims the importance of family. “In the face of the so-called culture of death, the family is the heart of the culture of life.” How will we strengthen and protect God’s gift of family?

No se compra ni se vende

Corremos el riego de hacer teoría de la caridad. La caridad de Cristo no ha sido, ni es teórica y la del cristiano tampoco puede serlo. El Señor no se ha limitado a estudiar y a lamentar nuestra situación y necesidad frwilsones.

Ha venido a buscarnos y a servirnos. El paso haciendo el bien a todos. Si el amor al prójimo no nos mueve a poner remedio a sus males, no es cristiano ni es amor. La caridad cristiana ha identificado a la Iglesia en la historia; son incontables las obras de caridad que realiza la Iglesia católica en el mundo, gracias a la generosidad “que todavía existe entre muchos cristianos,” aunque la tendencia es hacia el egoísmo. Los seres humanos de este tiempo somos mas egoístas que antes. Decía la Madre Teresa de Calcuta: “Hay que dar, hasta que nos duela.” Todos necesitamos hoy crecer en generosidad y bondad, en el hogar, en la escuela, en las iglesias en la sociedad … Un señor elegante coincidió un día en un templo donde se veneraba la famosa imagen de Cristo crucificado; con un pobre mal vestido y con cara de hambre. Ambos estaban visiblemente preocupados, obsesionados con su necesidad y sin darse cuenta acabaron rezando en voz alta. El rico imporaba el auxilio del Señor, para que el banco le prestara los $5,000.000.00 que necesitaba para su negocio en el que ve grandes beneficios. El pobre pide, con la misma confianza y fe, $500.00 que le permitan pagar su renta y queno lo echen a la calle. Las oraciones se tropiezan en el aire, ambos están con los ojos fijos en la imagen.

“Señor, a ti no te cuesta nada … que el banco me apruebe el préstamo de los $5,000.000.00 Estos $500.00 para que no me encuentre en la calle. Toda mi vida como empresario depende que el banco me apruebe el préstamo, todo depende que consiga este préstamo, Señor, no permitas que caiga en una bancarrota … Señor, el frio esta intenso. No permitas que me echen a la calle, concédeme este dinero … Señor, $5,000.000.00 Señor, $500.00 … Ya casi estaban ambos gritando a Dios por este favor!”

De pronto el hombre elegante se detiene en sus rezos, abre apresuradamente su cartera y saca cinco billetes de cien dólares. Tome le dice al otro, no me lo distraiga … Dios mío” no siempre es una expression de cariño. A veces más bien parece una declaración de propiedad: Dios a mi servicio, solo para mí. Así piensan los niños ante sus hermanos: “mi papa es solo mío.”

Dios no es propiedad de nadie, El es de todos. Pero como decía un amigo sacerdote: “somos hijos del mismo padre, pero de madres diferente”, quizas porque no nos parecemos mucho en la forma de actuar y en las acciones. No se trata de hacer cambiar al Señor con nuestra oración.No hace falta cambiarlo. El está por nosotros, El es un Padre rico en misericordia para con todos. Soy yo el que necesito cambiar.

A la oración voy a ver si soy digno, si merezco recibir sus dones, sus regalos. No es lógico pedirle a Dios que cumpla mis deseos, si yo no estoy dispuesto a luchar por hacer lo que El me pide, lo que El quiere de mi. A la oración voy y debo ir, a identificar mi querer con la voluntad del Señor: “Hágase tu voluntad” en la tierra como en el Cielo.” Tenemos demasiado empeño en “amarrar” el futuro.
Jesús nos enseno a pedir a Dios, “el pan” de cada día, pero nosotros preferimos pedirle una “panadería.” El humilde pide “por favor” El soberbio exige, incluso a Dios. El humilde ve a Dios como Dios. Por eso acude a El pidiendo. El soberbio, ciego, ve a Dios como “su servidor, por eso le exige. Cuando el soberbio acude a “su dios” no acude a Dios, sino a un ídolo. Por eso la oración del soberbio es estéril. Son oraciones perdidas, porque no se hacen con fe y humildad ante Dios.

Cuantas veces de una u otra forma, pretendemos chantajear a Dios, comprar “sus servicios.” Tenemos mas afán por hacer saber a Dios lo que queremos, que por conocer lo que quiere El. Vamos a escuchar lo que El quiere de nosotros. Vamos a pedir con la certeza que El sabe más que nosotros lo que de veras necesitamos. La promesa de Jesús sobre la eficacla de la oración son contundentes: “Quien pide recibe, quien busca encuentra y a quien llama se le abre” (Mt. 7,8).

Por que falla tantas veces nuestra oración? Una cosa es querer decir la “verdad bien” y otra cosa, muy distinta, querer “quedar bien”. A Dios no le damos lecciones de generosidad: “Da y se os dará, una medida apretada, colmada y rebosante … (Mt. 6,38). Sigue haciendo el bien. Empezar es fácil y lo hacen muchos. Hacerlo todos los días y siempre es lo valioso y admirable. Una buena acción más. Una buena acción es siempre lo que salva al hombre y lo asemeja a su creador que es eternamente misericordioso!

Be the light at the end of the tunnel

In an instant, seaside holidays can turn deadly with shark attacks. Summer vacations can change to life and death battles after a car accident. It only takes a moment for life to turn upside down and dreams for the janetfuture to hang from the thin thread of an IV tube in a loved one’s arm. How do we confront that upheaval?

Alternately, there are those suffering diseases for whom the future was once bright, but then turned cloudy and, finally, the dark skies of grief loom on the horizon. Blessing my family’s life is a wonderfully dear woman who touches everyone with her love and compassion. Her husband once taught martial arts, inspiring others to believe in themselves and the strength of their character. Now that loving couple face the loss of his strength and his upcoming death from ALS, Lou Gehrig’s disease. Once strong and capable, he now suffers the betrayal of his own body. However, rather than curling up into a tight ball of misery and surrendering to the disease that is robbing him of his life, both husband and wife are living their lives to the fullest extent they possibly can while continuing to care for others who depend on them. The similarity to Christ’s suffering is highlighted in their giving attitude toward other people rather than giving in to the temptation to surrender to the sorrow.

In an instant or even over a long period of time, life sometimes presents us with pain and suffering that seem unbearable. Without support from loved ones and even from caring strangers, our search for the light at the end of the tunnel ends up being a train wreck, destroying everything and everyone around us. Too often, we can only see the pain, we can only consider the suffering, and we cannot find the one thing we need – hope.

All of us have, at one time or another, been in what seemed to be a desperate or extremely difficult situation where we were sure we could not handle anything more that might happen. One day, it may seem unbearable and a person is tempted to simply give up and disappear in the darkness of distress. Then the next day a small glimmer of light sneaks in at the edges and the shroud of misery begins to lift. Unfortunately, that flash of light doesn’t always appear by itself, someone must carry it to the one in need.

God is light. He is compassion and hope. Compassion means to suffer with someone, to feel sympathy for someone while joining together with the person who is suffering. “Together” and “with” are the key words. We are called to be a light for those in darkness.

When we are able to bring a ray of light, a small morsel of hope, a bit of compassion to those in need, we will not only show them the true light at the end of the tunnel but we, too, will be bathed in that same light.

First Father’s Day

As I shared last month, I just lost my Dad.  When Father’s Day rolls around this month, it will have been 9 weeks since he passed.

Elizabeth O’Hara Editor-in-Chief

Elizabeth O’Hara
Editor-in-Chief

My Dad was a good man – insightful and encouraging, funny and sincere. But he wasn’t a religious man. At least, not when I was a child.

In our house, the “church thing” was driven maternally.  Mom took us to Mass and church bazaars organized by her mother.  Mom “made” us go to Catechism, drilled us on our memorized prayers.  And Dad?  He would make the occasional appearance at Christmas and Easter.

I don’t know what changed that.

Probably a dozen years ago, I began to notice more and more mail at my parent’s house that was religious in nature. “You know your Father,” Mom said.  “He gave money to something and now we get all this,” her hand waving over the piles on the kitchen table.  That’s weird, I thought. Then one day, my Mom said, “Well your father went to Mass and …” I lost the rest of her sentence.  Dad went to Mass?  WHY? I remember thinking:  did he commit a crime? Was he sick? There must be a reason! (Yeh, I’m THAT person in the family.)

Dad was neither a criminal nor sick.  He simply found his way back to Mass. And not just any Mass, mind you, the early Mass.  7:30 a.m.  Or as I think of it, Mass for the Hard Core. Who was this man?  Where did the guy go who wouldn’t go to Mass because he’d miss the first quarter of the Cowboys game?

Like I said, I don’t know what drove Dad back.  But I know what he got out of it. Like me, Dad was an observer. He enjoyed watching his faith community at St. Mark grow. “They have a new ministry for everything!” he said.  As a former big business executive, Dad often was asked to speak at conferences so he was a critic of public speaking.  If the Homily touched him, my Dad would talk about it weeks later. “You know what the father said?  He said, ‘The good news is we have all the money we need for our projects.  The bad news is, it’s still in your pockets!’”  My Dad thought that was hilarious.

But I also think Mass gave my Dad a chance to feel like he was contributing to a larger cause without putting any spotlight on himself.  All that “junk mail” he collected were the direct result of his giving to various ministries that touched him.  Dad was especially fond of helping children and the elderly.

This is my first Father’s Day without my Dad. I intend to start the day at Mass. I’ll be thinking of the big hilarious goof that he was. Yes, I’ll be sad.  And yes, I’ll cry.  Probably a lot. But I will also smile because I know, that if I’m at Mass, so is he.

After all, aren’t we all supposed to be at Mass because of our Father??

Primer Día del Padre

Traducción por Martha Marmolejo

Les compartí el mes pasado que acababa de perder a mi padre. Cuando el Día del Padre empiece a mencionarse este mes, ya habrán pasado 9 semanas desde que pasó.

Elizabeth O’Hara Editor-in-Chief

Elizabeth O’Hara
Editor-in-Chief

Mi papá era un buen hombre – perspicaz y estimulante, divertido y sincero. Pero él no era un hombre religioso. Al menos, no cuando yo era una niña.

En nuestra casa, la “cosa de la iglesia” fue impulsada por vía materna. Mamá nos llevó a Misa y bazares de la iglesia organizados por su madre. Mamá “nos hizo” que fuéramos al Catecismo, nos perforaba las oraciones para memorizarlas. ¿Y papá? Él aparecía ocasionalmente en Navidad y Pascua.

No sé qué fue lo que cambió eso.

Hace Probablemente una docena de años, empecé a notar más y más correo de naturaleza religiosa, en casa de mi padre. “Ya conocen a su padre”, dijo mamá. “Dio dinero a algo y ahora conseguimos todo esto,” la mano ondeando sobre las pilas de sobres en la mesa de la cocina. Eso es raro, pensé. Entonces, un día, mamá dijo: “Bueno tu padre fue a Misa y….” perdí el resto de la oración. ¿Papá fue a misa? ¿POR QUÉ? Recuerdo que pensé: ¿cometió un delito? ¿Estaba enfermo? ¡Por algo será! (Sí, yo soy esa persona en la familia.)

Papá no era ni un criminal, ni estaba enfermo. Simplemente encontró su camino de regreso a la Misa. Y no cualquier Misa, eso sí, la primera Misa de las 7:30 a.m. O como lo pienso yo, Misa en pleno y duro núcleo. ¿Quién era este hombre? ¿A dónde se fue el chico que no iría a Misa porque echaría de menos el primer cuarto del partido de los Cowboys?

Como he dicho, no sé lo que llevó a papá a regresar. Pero sé lo que salió de esto. Al igual que yo, papá era un observador. Disfrutaba viendo a su comunidad de fe en San Marcos crecer. “¡Ellos tienen un nuevo ministerio para todo!”, decía. Como ex ejecutivo de grandes negocios, a menudo se le pedía a papá que hablara en conferencias, por lo que era un crítico del discurso público. Si la Homilía le tocaba el corazón, papá iba a hablar de ello semanas más tarde. “¿Sabes lo que dijo el padre? Él dijo: “La buena noticia es que tenemos todo el dinero que necesitamos para nuestros proyectos. ¡La mala noticia es que todavía está en sus bolsillos!”,  papá pensaba que esto era gracioso.

Pero también creo que la Misa dio a mi papá la oportunidad de sentir que estaba contribuyendo a una causa más grande, sin poner ninguna atención sobre sí mismo. Todo ese “correo basura” que recogía, eran el resultado directo de su entrega a los diversos ministerios que le tocaban su corazón. Papá era especialmente aficionado a ayudar a los niños y los ancianos.

Este es el primer Día del Padre sin mi papá. Tengo la intención de iniciar el día en Misa. Voy a estar pensando en el gran bobo graciosísimo que era él. Sí, voy a estar triste. Y sí, voy a llorar. Probablemente mucho. Pero también sonreiré porque sé que si estoy en Misa, él también estará.

Después de todo, ¿no debemos todos de estar en Misa debido a nuestro Padre?