Mi buen amigo, el Papa Francisco

En tan sólo unas semanas mi buen amigo, el Papa Francisco, estará aquí en los Estados Unidos, en su visita pastoral. Mi buen amigo, ¡le digo! Bueno, está bien, todavía no he tenido la oportunidad de darle la mano

InSeitz By Bishop Mark J. Seitz

InSeitz
By Bishop Mark J. Seitz

y saludarlo personalmente, pero nuestros caminos ya se han cruzado varias veces. Por ejemplo, algunos cortos meses después de ser elegido Papa, vio mi nombre y una breve biografía sobre mí y  decidió aceptar la recomendación de la Congregación de los Obispos en Roma, donde me hacían obispo de El Paso. Más tarde ese verano del 2013, estuve con él y un grupo de jóvenes de El Paso, en Río de Janeiro para la Jornada Mundial de la Juventud. OK, así que había más de 600 otros obispos, sacerdotes y miles de millones de jóvenes de todo el mundo que también estaban allí, ¡pero estábamos juntos allí en la playa de Copacabana para la Misa!

El año pasado también le escribí al Papa Francisco una carta personal, invitándolo para cuando entrara en los Estados Unidos, viniera a través de nuestro puerto de entrada de aquí en la región de Juárez / El Paso / Las Cruces. Junto con los otros obispos de nuestra región, reafirme el caso de que nuestra zona es un modelo de cooperación binacional y de que es una de las más  grandes áreas metropolitanas en una frontera, en el mundo. Algunos meses más tarde, el Papa Francisco públicamente comentó que él habría querido cruzar a los Estados Unidos como tantos inmigrantes lo han hecho a través de la frontera de Juárez. Desafortunadamente, dijo que no sería posible porque no podía entrar a México sin una visita oficial a Nuestra Señora de Guadalupe. El tiempo no ha permitido su venida en esta ocasión.Coat

Así que, como usted puede ver, aunque no lo hemos saludado personalmente entre sí, hasta el momento, no obstante, nuestros caminos se han cruzado. Pero supongo que la cercanía que ya siento con el Papa Francisco, no se basa simplemente en estos encuentros un tanto indirectos. La cercanía que siento es probablemente muy similar a la cercanía que sospecho que sienten ustedes hacia él. Nos sentimos cerca de él, porque él nos ha hecho sentir cerca de lo que él representa. Nos sentimos cerca de Nuestro Santo Padre, porque sus acciones y sus palabras nos han, de muchas maneras, recordado a Jesús. Él nos ha mostrado nuevas posibilidades para el reconocimiento de Cristo presente en nuestro mundo; nuevas formas de que las enseñanzas de Jesús sobre el amor, la misericordia y la sencillez de la vida, se pueden aplicar a la vida en nuestros tiempos.

Su humilde sonrisa, su valiente proclamación del Evangelio, su disposición para cruzar barreras, tales como los muros de la prisión, pasillos de seguridad y las arraigadas expectativas de las personas, nos ha dicho a todos, que estamos presenciando algo extraordinario, aunque sea en un tiempo en que ya hemos sido testigos de verdaderos y extraordinarios Papas.

En poco tiempo estaré viajando al oriente para asistir al Encuentro Mundial de las Familias y para estar presente con Nuestro Santo Padre, en Washington, DC y en Filadelfia. Un gran número de hermanos y hermanas de El Paso estarán allí también. En el último recuento me enteré de que habría más de 50 personas en nuestra delegación. Hemos decidido que si él no podía venir, nosotros iríamos a él y haremos nuestro mejor esfuerzo para representarlos a todos ustedes.

Quién sabe, quizás esta vez sí estreche la mano de mi buen amigo. Si tengo esa oportunidad, yo le informaré del amor y el apoyo de la gente de la Iglesia de El Paso.
Obispo Mark

No Comments